sábado, 8 de enero de 2011

Foucault en el conurbano

 Por Javier Auyero * y Agustín Burbano de Lara **

En un artículo reciente publicado en la revista de sociología más prestigiosa de los Estados Unidos, Alice Goffman describe los efectos de las escalofriantes tasas de encarcelamiento en la vida cotidiana de las comunidades afroamericanas pobres. El impacto de la hiperprisionización de los afroamericanos, nos dice la autora, no puede ser medido exclusivamente en cifras. Hay que indagar en el clima de miedo generalizado y de sospecha mutua que este modo de dominación está teniendo en el ghetto negro.
Sabido es que el sistema carcelario es un mecanismo de reproducción de la de-sigualdad duradera, de transmisión intergeneracional de las desventajas sociales, y de regulación de la vida de los pobres. Sin embargo, el artículo de Goffman nos demuestra que los “regulados” no son víctimas pasivas, inmovilizados por completo en redes de control. Discutiendo con la hipótesis del panóptico foucaultiano, el trabajo etnográfico de Goffman la lleva a cuestionar la idea de una sociedad caracterizada por la creciente vigilancia y un monitoreo completo y constante de los ciudadanos. En el ghetto americano no encontramos, afirma la autora, sujetos bien disciplinados, sino ciudadanos que evaden y resisten a la autoridad, sujetos que están “on the run”, escapándoles a los tentáculos que, en las últimas dos décadas, se han dedicado a “castigar a los pobres” como tan bien lo retrata el sociólogo francés Loïc Wacquant. Argentina ha asistido en las últimas dos décadas a una expansión de su población carcelaria que, en términos porcentuales, se asimila a la experimentada en este país. Si bien existe una diferencia notable en las tasas de encarcelamiento de ambos países (183,5 presos por cada 100.000 habitantes en Argentina, 760 por cada 100.000 en los Estados Unidos), ambos países han sido testigos de un espectacular crecimiento de sus cárceles.
Desde el retorno de la democracia, Argentina registró un aumento de casi 400 por ciento en la población en cárceles federales. Según datos proporcionados por el CELS; en Buenos Aires, la tasa de encarcelamiento creció de 71 por cada 100.000 habitantes en 1990 a 198 cada 100.000 en el 2010. Casi el 70 por ciento de las treinta mil personas sufriendo las infrahumanas condiciones que dominan las cárceles bonaerenses no tiene sentencia judicial; 30 por ciento de ellos serán declarados inocentes cuando sus casos concluyan de acuerdo con los datos del propio gobierno. Este crecimiento fenomenal guarda poca relación con el crecimiento demográfico y/o con la intensificación del crimen –entre 1990 y el 2007, las tasas de crimen subieron 64 por ciento, mientras que las de encarcelamiento incrementaron en un 200 por ciento (1994-2009).
Dado este desarrollo, cabe preguntarse con Goffman (y con Foucault), sobre cómo el creciente encarcelamiento de los excluidos (más de la mitad de los presos estaban desempleados en el momento de su arresto y poseen niveles de educación muy inferior a la media) afecta la vida en los barrios en donde éstos habitan. Esa pregunta es una de las que guía la investigación que llevamos a cabo hace más de un año en la zona del cuartel Noveno de Lomas de Zamora. Y, curiosamente, estamos detectando procesos análogos –aunque no similares– a los descriptos por Goffman. Tanto en el ghetto como en los territorios de relegación del conurbano no existen esos sujetos completamente disciplinados imaginados por Foucault, pero no están ausentes otros modos de regulación.
A diferencia de dos décadas atrás, cuando uno de nosotros comenzó su primera investigación en el conurbano, hoy la cárcel es una constante presencia en la vida cotidiana de los barrios más marginalizados. Es muy común (mucho más usual que hace una o dos décadas) hablar con gente cuyos hermanos, hijos, padres, madres o familiares cercanos están presos. Pero el encarcelamiento no es el único espectro que atemoriza a los desposeídos. La violencia criminal, que antes solía imaginarse fuera del perímetro barrial y hoy aterroriza de manera mucho más cercana, es el otro. Encarcelamiento y violencia criminal son los fantasmas que asuelan al subproletariado del conurbano, desestabilizando sus vidas y dando lugar a estrategias de reclusión en el espacio privado del hogar que es percibido, aún hoy, como la mejor defensa frente a lo que acecha fuera de él.
Como escuchamos repetidas veces: “Yo (al pibe) no lo dejo salir, se tiene que quedar adentro de casa”. El monitoreo y vigilancia constante que Foucault divisó como característica central de las formas modernas de poder en Vigilar y Castigar no toma la forma de un panóptico de supervisión ininterrumpida. El monitoreo queda a cargo de atemorizados padres, madres y parientes quienes adoptan estrategias de prevención y reclusión frente a dos formas de violencia (estatal y criminal) frente a las cuales se perciben impotentes. Más que vidas reguladas encontramos vidas desestabilizadas. Más que sociedad disciplinaria encontramos estados de emergencia. En el ghetto la supervisión no está basada en la observación y disciplinamiento constantes sino en un sistema de chequeos mediante el cual algunos son ocasionalmente (y de manera arbitraria) monitoreados, observados o desposeídos. En los barrios marginalizados de Buenos Aires, la horca pública que, según Foucault, inspiró tanto miedo y definió la forma premoderna de poder, no es reemplazada por la vigilancia panóptica sino por dos tipos de violencia que, en la vida de los más destituidos, funcionan como formas de regulación imbricándose y reforzándose mutuamente en la producción de constante precariedad y emergencia.
* Profesor de Sociología en la Universidad de Texas-Austin.
** Estudiante de Sociología en la Universidad de Buenos Aires.
EL PAIS › OPINION

miércoles, 5 de enero de 2011

AQUELARRE 1974 - 1975

Aquelarre - Siesta - 1975
Artista: Aquelarre
Album: Siesta
Año: 1975
Formato: Mp3
Bitrate: 320 Kbps
Caratulas: Si
Contraseña: natsumeblog.blogspot.com
Peso Del Archivo: 89.8 MB
Uploader: NATSUME [NIGHTWISH]
Tracklist:
01 - Pajaro De La Locura.mp3
02 - Arboles Caidos Para Siempre.mp3
03 - Canto Cetrino.mp3
04 - Siesta Cambiada.mp3
05 - Caceria En El Bosque.mp3
06 - Savia De Los Aromos.mp3
07 - El Hombre Cercano.mp3


Emilio del Guercio, bajo y voz, Hugo Gonzalez Neira, teclados y voz, Héctor Starc, guitarras y voz,  Rodolfo Garcia, batería y voz.



Artista: Aquelarre
Album: Brumas
Año: 1974
Formato: Mp3
Bitrate: 220 vbr Kbps
Caratulas: Si
Contraseña: natsumeblog.blogspot.com
Peso Del Archivo: 60.7 MB
Uploader: NATSUME
Tracklist:
01 - Parte Del Dia.mp3
02 - Silencio Marginal.mp3
03 - Aninada.mp3
04 - Brumas En La Bruma.mp3
05 - Milagro De Pueblo.mp3
06 - Aves Rapaces.mp3
07 - Mirando Adentro.mp3
Link de descarga: http://www.sendspace.com/file/70d3sw
http://natsumeblog.blogspot.com

lunes, 3 de enero de 2011

Mozart - Horn Concertos




Wolfgang Amadeus Mozart

 (Austria, 1756-1791)

Si quieren leer sobre Mozart click acá.

01. Horn Concerto No.2 In E Flat, K.417: Allegro maestoso
02. Horn Concerto No.2 In E Flat, K.417: Andante
03. Horn Concerto No.2 In E Flat, K.417: Rondo
04. Horn Concerto No.4 In E Flat, K.495: Allegro moderato
05. Horn Concerto No.4 In E Flat, K.495: Romance (Andante)
06. Horn Concerto No.4 In E Flat, K.495: Rondo (Allegro vivace)
07. Horn Concerto No.3 In E Flat, K.447: Allegro
08. Horn Concerto No.3 In E Flat, K.447: Romance (Larghetto)
09. Horn Concerto No.3 In E Flat, K.447: Allegro
10. Horn Concerto No.1 In D, K.412: Allegro
11. Horn Concerto No.1 In D, K.412: Rondo (Allegro)
12. Rondeau In E Flat Major - Allegro
13. Fragment K494a In E Major - Allegro Moderato



http://sonido-clasico.blogspot.com

domingo, 2 de enero de 2011

La isla neoliberal Los hechos de Villa Soldati reavivan los espectros de la violencia social de los ’90. La culebra neoliberal serpea todavía.

Si se compara la situación argentina actual con la del año 2003 no queda duda del carácter positivo que ha tenido, en términos generales, la gestión de los gobiernos Kirchner. Pero cuando se producen episodios como los verificados en el Parque Indoamericano de Villa Soldati en Buenos Aires y se oyen o se leen las repercusiones que ellos generan en los personeros de la política, en los medios de prensa monopólicos y en los comentarios que estos recogen de sus lectores, no puede menos de hacerse evidente no sólo que falta mucho camino por recorrer, sino que el retroceso determinado por los estragos producidos durante la era neoliberal ha sido enorme.

Los episodios de Villa Soldati son confusos, pero lo que es evidente es que han superado a todas las autoridades de gobierno: municipales, en primer término, pero también nacionales, que sólo en estas horas están tomando cartas en el asunto, tras dejar que los acontecimientos corrieran librados a su suerte durante dos días.

Los hechos en parte parecen enmarcarse en la clásica pelea de pobres contra pobres, con gentes animadas no se sabe por quién para resolver su situación habitacional adueñándose de un espacio público y eventualmente de un complejo de viviendas en construcción, acciones que son resistidas por los vecinos, mientras que por otro lado la municipalidad de la ciudad autónoma de Buenos Aires aparece operando una represión, combinada entre la Policía Metropolitana y la Federal, para desalojar el predio ocupado. En ese trámite murieron dos personas jóvenes, una de origen boliviano y otra paraguayo, y varias más quedaron heridas. En posteriores enfrentamientos hubo al menos dos muertos más, ambos bolivianos.

Si bien todavía no se puede saber cuál fue la exacta mecánica del caso, los episodios y su secuela mediática ponen en evidencia el deterioro de la conciencia social referida a la dimensión de la nación y el reflorecimiento de preconceptos, soberbias gratuitas y pulsiones agresivas que se suponía debían ser cosa del pasado.

Mauricio Macri, jefe del gobierno porteño, señaló por ejemplo que el conflicto en el Parque Indoamericano está vinculado “a una inmigración descontrolada con un avance del delito y del narcotráfico”. Y añadió: “Parecería que la ciudad de Buenos Aires se tiene que hacer cargo de los países limítrofes y eso es imposible. Todos los días llegan entre 100 y 200 personas nuevas a la ciudad que no sabemos quiénes son, de la mano del narcotráfico y la delincuencia… Las muertes no tienen que ver con el desalojo..., sino con la inseguridad y el descontrol de la inmigración…” (La Nación, jueves 9 de diciembre). Pidiendo asistencia al gobierno nacional, Macri remató: “En estos momentos hay que mostrar coraje, el mismo coraje que mostró el presidente Lula en Brasil en su combate al narcotráfico”. Mientras tanto La Nación desparramaba en otro artículo la noción de que Río de Janeiro puede ser un espejo del futuro argentino.

Muchos de los comentarios de los lectores de ese matutino se inscriben en la misma tónica, en tono aun más crispado. “Indocumentados, vagos, atorrantes, narcos, prostitutas; primero están las necesidades de los argentinos y después las de esta gente”, etc., son algunas de las delicatessen proferidas por los comentaristas.

La clientela de Umberto Bossi en Italia o de Jean-Marie Le Pen en Francia no habla de otra manera. Aunque cabe la salvedad de que esos prohombres de la derecha xenófoba europea articulan discursos mucho más fluidos y coherentes que los del jefe de gobierno de Buenos Aires, cuya escasez de lenguaje hace juego con su pobreza de espíritu. Pero más allá de los contornos “señoritiles” de Macri y de su colosal incompetencia política, está el hecho de que la derecha argentina no le va en zaga. Lo cual es un problema, porque la cerrazón mental ocluye la vía del diálogo. ¿Se acuerdan de cuando Mariano Grondona quería sacar los tanques a la calle, en ocasión de los disturbios del 2002? Macri pide que el gobierno nacional emule a Lula –que tiene un problema descomunal en las favelas, enquistado históricamente y al cual debe resolver antes del Mundial de fútbol-, evidenciando una falta de sentido de las proporciones comparable a la que resultaría de querer matar un mosquito con un lanzallamas.

Pero no se trata sólo de esto, pues demonizar a los inmigrantes latinoamericanos que aportan su esfuerzo para la construcción de este país, identificándolos con el narcotráfico y la delincuencia, es un despropósito indignante, propio del racismo nazi. Hablar de extranjería en el caso de los inmigrantes paraguayos, bolivianos, peruanos, chilenos, es olvidar que en este país de composición aluvional los pobladores de origen latinoamericano son ciudadanos de una Patria Grande de la que todos formamos parte. La reacción xenófoba en curso recuerda mucho a la erizada indignación de los estratos medios blancos y urbanos cuando a mediados del siglo pasado la inmigración interior comenzó a afluir hacia Buenos Aires. “Cabecitas negras” se los llamó por entonces.

Las protestas diplomáticas comienzan a llover sobre la cabeza del mandatario porteño, quien si no fuera tan impermeable a la inteligencia y al sentido común ya tendría que estar presentando su renuncia. El paraguas de la gran prensa le garantiza cierta impunidad, sin embargo. Como también se la suministra la estupidez de eso que los italianos llaman el uomo qualunque, es decir, el que repite como un loro los lugares comunes que se le brindan desde arriba y que a veces lo confortan, en su inseguridad social, al inducirlo a creerse mejor que quienes están un escalón más debajo que él en la estructura de clases.

En medio de todo este barullo emerge otro problema, también significativo del retroceso producido durante los ’90. ¿Qué es eso de la “Ciudad Autónoma de Buenos Aires”¿Qué demonios significa ese engendro salido del vientre del menemismo? En un país que trabajosamente se está dando una configuración más acorde a un equilibrio que le fuera negado pues el desarrollo gravitó siempre hacia el Puerto, el carácter federal que debe tener la Capital y que fuera logrado por las armas de Roca en 1880, ha sido hasta cierto punto rebatido por una autonomía que ha consentido, entre otras cosas, que el gobierno porteño disponga de su propia policía metropolitana, creándose así una superposición de funciones que hace aun menos manejable el siempre resbaloso ámbito de los organismos de seguridad.

Así las cosas, Buenos Aires se ha constituido en una isla neoliberal que conserva muchos de los rasgos que distinguieran a esa época nefanda. Los choques de Macri con los “okupas” del Parque Indoamericano manifiestan la incompetencia y dejadez de la gestión municipal porteña hacia los sectores de menos recursos. Nunca se brindó a estos la oportunidad de salir de la precariedad en que viven procurando su rescate a través de una autoayuda controlada por el gobierno del municipio. En vez de esto el jefe de la ciudad pretende ahora la colaboración del Ejecutivo nacional para poner en práctica una metodología represiva de corte militar, mientras con sus declaraciones fomenta la xenofobia y estimula ese particularismo que durante el siglo XIX se constituyó en la maldición de la política argentina.

Ahora bien, que Macri reclame el apoyo del Poder Ejecutivo nacional por malas razones, no significa que este no deba tomar cartas en el asunto. Y me parece que ni Aníbal Fernández ni la Presidente acertaron en su política de dejar que el alcalde de Buenos Aires se cocine en su propia salsa. El gobierno de la Nación debe salir al cruce de este aclarando primero los contornos del problema y actuando luego como factor de contención para enmendar el entuerto montado por la incompetencia del PRO. No es fácil, pues entre el salvajismo represor del pasado y el garantismo chirle de los últimos tiempos, el Estado ha perdido mucho de su autoridad. Pero me parece que no tiene más remedio que bailar con la más fea, mientras busca la vía de un desarrollo nacional estructural, que reduzca progresivamente una marginalia social que, librada a sí misma, puede convertirse en una bomba de tiempo que termine explotándole en la cara. Y hay muchos interesados en que esto suceda.

http://www.enriquelacolla.com

Roque Narvaja, Octubre, mes de cambios - 1972


01 traigan vino | 02 de leche y miel | 03 balada de luis | 04 revolución, mi amor | 05 sobre la confusión | 06 octubre | 07 camilo y ernesto | 08 a través de los años | 09 dame el sol

http://apirronarse.com.ar/

para mi, y sobre todo para el momento que tuve este vinilo, fue de lo mejor de nuestra musica, sobre todo de un tipo que intentaba construir una musica urbana sumandole una fuerte fusion folklorica, muy acentuada en este disco. El exilio, y los exitos como vocalista en España cortaron una carrera, que como guitarrista quizas hubiese hecho historia, anque por lo bien que le fue por alla, no creo que eso lo tenga entre sus cuentas pendientes. Este para mi, y con permiso (no soy ningun critico digno de ser correspondido), su mejor disco.

Ramona Galarza - Litoral


01. EVOCANDO REC02. GUITARRERO Y PESCADOR
03. COLLAR DE CARACOLAS
04. LA VESTIDO CELESTE
05. MIS NOCHES SIN TI
06. NARANJERITA
07. A VILLA GUILLERMINA
08. PALOMA BLANCA
09. EL JANGADERO
10. CORRIENTES SOÑADORA
11. ACUARELA DEL RIO
12. GALOPERA
13. PUERTO TIROL
14. NOCHES DEL PARAGUAY
15. PUENTE PEXOA
16. TRASNOCHADOS ESPINELES

http://blogsdelagente.com/micolecciondediscos     DESCARGAR                   PUBLICADO: JOSE MARIA 

sábado, 1 de enero de 2011

Jorge Marzialli, para despedir un año con Musica (el mejor modo de recibir uno nuevo)


Como un gran viento que sopla /Jorge Marziali (1984)


Primer disco del mendocino, incansable compositor de buenas canciones. Entre otros temas: Coplas para la libertad, Y sueño una farolera y Domingo de minga.

http://deskatalogadosymas.blogspot.com/

De diario /Jorge Marziali (1990)


Tercer disco del mendocino con temas como "Yo elijo criollos" "Deolinda Correa" y una maravilla : un soneto del poeta Daniel Giribaldi "...y yo me iré con él".